Resumen de la tesis:

(El sistema de China es socialista, aunque su modelo, estructura o patrón de crecimiento actual, que se remonta a las políticas de Cuatro Modernizaciones —Deng Xiao Ping, 1980s— y Un País, Dos Sistemas —Jiang Zemin, 1990s—, esté trufado de elementos aparentemente capitalistas. Tenemos un ejemplo reciente de lo que hacen los ricachones chinos, por la cuenta que les trae que el Partido les siga eligiendo como terminales de la acumulación de Capital: http://www.eleconomista.es/economia/noticias/7259459/01/16/Varios-capitalistas-chinos-construyen-una-descomunal-estatua-en-honor-de-Mao-Zedong.html
¿Qué tipo de Bolsa —mercado de participación en netos patrimoniales capitalistas— puede haber en un sistema esencialmente socialista? Añádase que el Estado es el gran tenedor de los títulos valores que cotizan en la Bolsa china. No nos creemos nada, pues. “China”, así, entre comillas, eso sí, es el chivo expiatorio perfecto para que los resentidos occidentales se engañen a sí mismos ante el exacerbamiento de los desequilibrios popularcapitalistas, que tienen mucho que ver con la llegada al Estrangulamiento Financiero Total Final, particularmente, el de España, país más importante de lo que se creen los españoles, especialmente en provincias.)

POPULARCAPITALISMO = INSEGURIDAD SIN LIBERTAD.-

El Capital es la Renta Neta (Ingresos menos Gastos) acumulada en el tiempo. Está materializado en una universalidad de elementos patrimoniales, ya bienes y derechos (Activo), ya deudas y obligaciones (Pasivo). El Capitalismo es el sistema económico en el que el Capital es fundamentalmente de titularidad privada. En el Socialismo, es pública.

El Popularcapitalismo —Rentismo Improductivo Usurero—, de inspiración socialdemócrata/socioliberal, es un modelo, estructura o patrón de crecimiento económico que sirvió en los 1980s al Capitalismo para administrar el Triunfo del Antiinflacionismo.

Pero hace una década se hizo oficial que el Popularcapitalismo había dejado de ser funcional para el Capital. No solo ya no ayudaba a amortiguar las contradicciones capitalistas, sino que las exacerbaba, con su guerra civil económica a cámara lenta. Y, además, impedía la acumulación del Capital, quitaba financiación al Estado del Bienestar e introducía elementos del feudalismo, incluso del sistema esclavista. En suma, por culpa del Popularcapitalismo había —y sigue habiendo—, más inseguridad y menos libertad de la que debiera.

Hoy el Popularcapitalismo se ha convertido en el principal problema para la supervivencia del sistema capitalista, aparte de ser la primera causa de inseguridad personal. El Popularcapitalismo es anticapitalista, aunque no hacia adelante, sino para atrás. Como a todo parásito, al rentismo popularcapitalista solo le interesa el Capitalismo si puede aprovecharse de él.

En los países afectados por la burbuja popularcapitalista ochentera, hoy tenemos cuatro fuerzas económicas. Tres están a favor del cambio de modelo popularcapitalista:
– los CONSERVADORES procapitalistas; y
– las dos facciones LIBERALES, la procapitalista y la no procapitalista.
Solo la cuarta fuerza está a favor de la continuidad del modelo popularcapitalista:
– los “CONSERVADORITAS”, es decir, los falsos conservadores no procapitalistas, cuyo afán es perpetuar la mierda de modelo, estructura o patrón de crecimiento parasitario popularcapitalista.

Es muy fácil detectar el “conservadoritismo”. Suele delatarles el resentimiento contra el sistema, sobre todo contra las autoridades monetarias y fiscales.

Con expresiones como Cuarteles Generales del Capitalismo y Ortograma Capitalista nos referimos a las fuerzas verdaderamente procapitalistas, ya conservadoras del sistema, ya liberales. Son fuerzas internacionalizadas. España es una nación jurídico política con gracia —Reconquista, Hispanoamérica y Contrarreforma— y sus procapitalistas podrían presumir en las pasarelas del Imperio. Sin embargo prefieren pasar inadvertidos por la arrogancia y vileza del medio pelo popularcapitalista español. El procapitalismo español, por tanto, está infrarrepresentado en el mundo. Pero, como decimos, no es por el ninguneo del Imperio, como creen los neoprovincianos nacionalistas étnico-culturales.

El liberalismo procapitalista español da bastante pena. Aunque el conservadurismo “de derechas” intenta apropiarse de él, hoy se diría representado por el partido C’s. Pero en cuanto profundizamos en el análisis de este, topamos con su verdadera esencia popularcapitalista, aunque “friki” o dandi: obrerismo antirrojo de ideología-Chief Executive Officer, cuando no mero Pensamiento Merchero o Pabloescobargaviriano. Véase, si no, cómo sus gurús son unos pisitos, como lo demuestra la defensa de la impresentable actual hotelización del inquilinato, perpetrada por los conservadoritas en contra de los intereses objetivos del subsistema financiero, atragantado de basura inmobiliaria.

El conservadoritismo o conservadurismo no procapitalista forcejea mucho para enervar la ímpetu antipopularcapitalista del liberalismo procapitalista, para que, en “la derecha”, sea hegemónica la ideología popularcapitalista. En otros países capitalistas, los conservadoritas no tienen todas consigo. En España, sí.

En efecto, lo que verdaderamente está extendido en España es el conservadurismo no procapitalista. En España abunda la hidalguía avecremista, ya en modo bobaliconería solemne, ya en modo patriotismo de hojalata. Tanto monta. El conservadoritismo o conservadurismo no-procapitalista está simbolizado en el PSOE. El epónimo es Felipe González Márquez, el generalísimo “de izquierdas”. Ante este indiscutido presidente de la república popularcapitalista, entre sus lacayos, se arrodillan los conservadoritas que van “de derechas”: el PP, dirigido por un registrador inmobiliario casado con una constructora, y los grupos de presión nacionalistas étnico-culturales del provincianismo mal llevado, mandamases del sistema financiero “subprime” (Cajas de Ahorros) y de las competencias urbanísticas; PP y nacionalistas fascistoides periféricos han estado, y siguen estando, en competencia por ver quién saquea más al Capitalismo —pelotazo y corrupción—

De este modo, en España, se ahorma al electorado para sacar lo más ruin de él —avaricia y xenofobia— y conformar la peor Mayoría Natural de las posibles, cara a la Transición Estructural a que le aboca el ESTRANGULAMIENTO FINANCIERO TOTAL FINAL. Añádase la rigidez provocada por una Ley Electoral diseñada para dificultar la movilidad política.

Pero “don sin ‘din’ son leches en latín”. El conservadoritismo español está extendido, sí, pero es débil. Basta un telefonazo, un miércoles, desde Frankfurt o Washington, para que el Consejo de Ministros del viernes se humille ante el Ortograma Capitalista y se apee de fantochadas “popularcapitalistitas”, como lo fue la resistencia a toquetear la indexación de las pensiones (PSOE-2010) y la resucitación de la Deducción-IRPF-Vivienda (PP-2012), y como probablemente sucederá a partir de ahora con el Gasto Público no asistencial y con la inmocongelación.

Por último, está el liberalismo anticapitalista español. ¿Qué decir de él? Lo primero es que ha crecido mucho gracias al pinchazo de la burbuja y consiguiente derrumbe de expectativas popularcapitalistas —muerte del nuncabajismo—. Pero a continuación hay que reconocer que está bloqueado. El gran objetivo social del maquis RESENTIDO, pisitófilo, creditófago y echado al monte, es aquietarlo. Los conservadoritas “de derechas” han sido muy hábiles con el Movimiento INDIGNADO, personificado en P’s. Lo han encumbrado, pero castrado. Se han aprovechado de él para restar votos a los conservadoritas “de izquierdas”, pero neutralizando las desventajas. Lo han conseguido utilizando sabiamente la televisión y antiespañolizándoles, anarquizándoles y “perroflauteándoles”.

EL LIBERALISMO ANTICAPITALISTA ESPAÑOL ES REHÉN DE SU COLETA, o dicho no metafóricamente, es rehén de las ideítas estériles sembradas por los conservadoritas falsosocialistas —Hombrenuevismo Ciudadánico, religión con que pretenden desplazar al Cristianismo de la Überbau, y política de comunicación de Anos & Fetos & Fosas—. Es la versión modernizada de la disyuntiva, que se dio en 1936, entre la poesía de aprovechar para hacer la revolución ya mismo o la prosa de centrarse primero en ganar la guerra. Todo el afán popularcapitalista es que Podemos se quede en Habríamos Podido.

Dicho cuento antecede, ahora viene lo nuevo inspirado en la filosofía taoísta.

Si la cosa no cambia en 2016, ¿por qué no taparnos la nariz y permitir que los conservadoritas destruyan el Capitalismo?

Je, je.

Gracias por leernos.

P.S.: ¿Hay algún sitio en internet donde podamos ver fácilmente las diferencias internacionales que hay en materia de regulación de arrendamientos urbanos? Intuyo que España sale muy mal parada. Sería muy rompedor tener un cuadro-resumen donde se viera cómo rechinan las singularidades españolas, al menos, en los siguientes aspectos:
– plazo mínimo,
– prórroga,
– desistimiento,
– preaviso,
– desahucio judicial,
– revisión de la renta,
– obras,
– gastos e
– impuestos.
Los arrendamientos son inseguros no porque el bicho no pague —hay contratos de seguro para cubrir ese riesgo—. Son inseguros porque una constelación de cosas conspira para que quienes podrían ser inquilinos normales no puedan plantearse vivir razonablemente de alquiler. La pesadilla popularcapitalista terminará del todo en España cuando, desfondada la necedad yanosestamosrecuperandista, el sistema financiero-fiscal se decida, finalmente, a tener ingresos recurrentes ALQUILANDO PROFESIONALMENTE EL STOCK-BANCA a precios desburbujizados sostenibles a muy largo plazo. Del mismo modo que vamos a bajar las pensiones saliendo por la televisión diciendo que subimos las más bajas, se nos ocurre que, de momento, para desactivar la inseguridad —precariedad residencial—, los alcaldes no conservadoritas podrían subir el Impuesto sobre Bienes Inmuebles otorgando una bonificación a los titulares de las que consten en un registro oficial de viviendas en alquiler.

Publicado por: pisitófilos creditófagos | 01/08/2016 en 01:53 p.m.
pisitófilos creditófagos

Resumen de la tesis:
– manda de verdad el yin-yang conservador-liberal procapitalista internacionalizado, que pasa inadvertido en España, y que se saldrá con la suya —Ortograma—, tarde o temprano;
– PSOE es una Cenicienta desafortunada que, al montarse en la calabaza-carroza, lleva puestos los dos zapatos, de ahí su resentimiento;
– PP y los fascistillas de provincias son los lacayos-ratones de Cenicienta, que se han puesto gordos como cebones y tienen problemas muy serios de salud y olor corporal;
– P’s descanaliza el ímpetu antipopularcapitalista hacia derroteros “poéticos” estériles;
– C’s es el lobo-merchero popularcapitalista disfrazado de Management Posmoderno;
– tú, lector, eres la abuelita de Caperucita hipotecando a tu nieta —tus hijos ya tienen la cadena y bola bien puesta—; y, finalmente,
– nosotros, los ppcc, somos el público indignado de verdad, pero desternillado en esta hilarante tragicomedia de gallinas de El Pisito.

Publicado por: pisitófilos creditófagos | 01/08/2016 en 02:14 p.m.
pisitófilos creditófagos

(Hasta ahora habíamos dicho que habría un gran yin-yang conservador-liberal. Dentro de cada parte habría dos sub-yin-yangs, respectivamente, “de izquierdas” y “de derechas”. El sub-yin-yang conservador sería PSOE-PP; y el liberal, P’s-C’s, aunque estaría pendiente comprobar que tanto P’s como C’s no son conservadores —formados con facciones del PSOE-PP—. Pero también puede utilizarse la metáfora del yin-yang como proponemos hoy, mejor traído si cabe. El gran yin-yang sería procapitalismo-no procapitalismo. Dentro de cada parte habría dos sub-yin-yangs, respectivamente, conservador y liberal:
– conservadurismo procapitalista (Con.C), sin representación;
– conservadurismo no procapitalsta (Con.nC), representado por PSOE, PP, fascistillas del provincianismo mal llevado y, quizá, P’s y C’s;
– liberalismo procapitalista (Lib.C), o C’s o sin representación; y
– liberalismo no procapitalista (Lib.nC), o P’s o sin representación.
Estén o no representadas políticamente estas cuatro fuerzas, no cabe duda de que existen en la economía y en la sociedad. Cada fuerza tiene, pues, tres vertientes:
– política,
– económica y
– sociológico.
4 X 3 = 12. Habría, por tanto, doce entidades:
– Con.C político, inexistente;
– Con.C económico, la “derecha económica” que manda de verdad;
– Con.C sociológico, replegado;
– Con.nC político, el PSOE, el PP, los fascistillas neoprovincianos y, quizá, P’s y C’s;
– Con.nC económico, los ganadores popularcapitalistas “de derechas”, done encontramos el importante subgrupo de trabajadores-directivos;
– Con.nC sociológico, la “derecha sociológica”, “clases medias” resentidas, comunicadores “conservadoritas”, etc.;
– Lib.C político, quizá C’s;
– Lib.C económico, empresarios (perceptores de rentas empresariales), sobre todo cuando están empezando;
– Lib.C sociológico, no popularcapitalistas no “de izquierdas”
– Lib.nC político, IU y quizá P’s;
– Lib.nC económico; trabajadores (perceptores de rentas del trabajo); y
– Lib.nC sociológico, no popularcapitalistas no “de derechas”.)

Publicado por: pisitófilos creditófagos | 01/08/2016 en 03:04 p.m.

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